Sor Juana Inés de la Cruz
Juana Inés de la Cruz nació hacia 1648 en una aldea cercana a la Ciudad de México, hija natural de un oficial español y de una madre criolla. A los tres años siguió a escondidas a su hermana a la escuela y aprendió a leer y escribir; a los siete, al oír que había una universidad en la Ciudad de México, rogó a su madre que la dejara ir vestida de muchacho, y como no se lo permitieron aprendió sola en la biblioteca de su abuelo, dominando el latín en veinte lecciones. Siendo muchacha entró en la corte virreinal como dama de la virreina; el virrey reunió una vez a cuarenta sabios para examinarla en público, y sus respuestas los dejaron a todos asombrados. Para poder leer y escribir con libertad, entró en un convento hacia los veinte años; en su celda reunió miles de libros y muchos instrumentos científicos y escribió gran cantidad de poemas, comedias y tratados, ganándose el nombre de «la Décima Musa». En sus últimos años, presionada por las autoridades eclesiásticas, vendió todos sus libros, y murió de una enfermedad contraída cuidando a víctimas de una epidemia.