Así habló Zaratustra
Próximamente La traducción de esta obra está en preparación y se publicará en la biblioteca.
Introducción
A los treinta años Zaratustra dejó su patria y se fue a las montañas, donde durante diez años gozó de su espíritu y su soledad. Una mañana, desbordante como el sol, decidió bajar y regalar su sabiduría a los hombres. En el mercado proclama a la multitud que «Dios ha muerto» y «Yo os enseño el superhombre. El hombre es algo que debe ser superado». El hombre es una cuerda tendida entre el animal y el superhombre, una cuerda sobre un abismo. Pero la gente solo se ríe de él y prefiere ser los «últimos hombres», que solo buscan comodidad y «han inventado la felicidad». Vaga, habla a sus discípulos y vuelve una y otra vez a la soledad de las montañas, hasta que al fin afronta su pensamiento más pesado, el «eterno retorno»: ¿querrías que tu vida volviera, exactamente igual, innumerables veces? Escrito en un lenguaje poético que recuerda la Biblia, era, según Nietzsche, «el mayor regalo que se ha hecho nunca a la humanidad».